jueves, 17 de enero de 2008

Postales de Venecia




Un casino, un edificio pintoresco, un restaurante al borde del rialto y una iglesia.

Iglesia de San Marco


Impresionante los pisos gastados por el paso del tiempo. Uno se siente caminando a gusto caminando por los baches de la historia.

viernes, 11 de enero de 2008

Debajo del Rialto



Esta imagen se vive solamente en gondola o en el vaporetto.
Recuerdo uno de los viajes, cuando se largo a llover caminando por las calles de Venecia. Subimos a un Vaporetto. Hacinadas por la cantidad de personas que no querian perderlo, nos encontramos frente a frente con un espécimen muy extravagante. Flaco, alto (1.90 aprox), impecable, quemado, facciones perfectas, un traje impoluto, y una valijita que resguardaba de todo aquel que se rozara con ella. Con Marian nos mirábamos y nos tentábamos, observando cómo desde el momento en que subió no dejo ni por un segundo su lugar. Todos nos corríamos de un lado al otro, y él; impasible a todo el vaporetto. Sus rulos: estáticos. Hasta que finalmente, (por arte de magia, creemo nosotras) giró su cuerpo, y descendio junto a la muchedumbre. Ahi... entre subidas y bajadas lo perdimos de vista.
Quien diría y viajamos con un modelo de Armani. Otro recuerdo que pasará a la historia.

miércoles, 9 de enero de 2008

Almuerzo


Riquisimas las pizzas. Gigantes, finitas pero muy rendidoras!

Góndolas



Lindas por donde se las mire. Tienen ese aire que te invita a pasear, q te lleva a descubrir lugares nuevos... y en realidad son los mismos que uno ve atravesando todos los puentes que unen a Venecia. Sin embargo te miran y te seducen, se muestran colosales e impolutas... hasta que ves un barca repleta de chinos... y la magia se te hundió en el fondo del canal. (%&@# chinos!)

martes, 8 de enero de 2008

Piazza San Marco


De noche. De día. Mismo ángulo. Misma plaza. Misma emoción. La Piazza San Marco, como la llaman los Venettos es un lugar único. Amplio. Lleno de palomas a toda hora y con cualquier clima. Respirar el aire humedo del lugar es increíble, como cada paso que se da sobre las islas. Pasear en góndola: un lujo.
Para caminarla a morir y dejarse seducir.

Italia - Venecia




Así nos recibió Venecia. Con aguas turquesas y edificios coloridos y también desvencijados por el paso del tiempo.